10 septiembre, 2006

Capturing The Friedmans (2003)



Difícilmente se pensaría que una decente familia común y corriente, de una tranquila localidad, fué protagonista de un caso bien frikeado de pedofília y disfuncionalidad familiar total.
Todo registrado en Capturing The Friedmans (2003), un muy buen documental del director Andrew Jarecki que aborda la vida de una familia judía de clase media, residente de Long Island y su patético final.
La cinta ganadora mejor documental en Sundance 2004, ganadora también del gran premio del jurado en el Festival de Cine de San Sebastián 2003 y nominada a Oscar mejor documental 2004, detalla la vida de Arnold Friedman un respetado profesor de música y computación de esa zona, que se ve envuelto de la noche a la mañana, en un sin número de casos de abuso infantil contra alumnos particulares, teniendo como complice a Jesse el menor de los 3 hermanos de la familia... padre e hijo abusando de mas de 70 niños a lo largo de un par de años. por lo menos eso es lo que el documental deja entrever.
Es bastante interesante: la forma como se mezclan archivos personales de la familia más los hechos concretos que llevaron al conocimiento y repudio público de los abusos de los Friedmans, brinda en cierto sentido, un film de naturaleza bastante voyerista, ya que es casi un reality en formato documental al ser demasiado exacto y preciso en entregar hasta el último detalle de cada uno de los Friedmans y de las circunstancias que llevaron a la familia a la decadencia total. Los mismos hermanos entregaron a los realizadores, detalles personales y años de grabaciones caseras que abarcan desde sus infancias hasta incluso crudos testimonios de cada uno, años después del caso.
Similar punto al que uno llega al ver el film es el fenómeno del poder e influencia en la sociedad que tienen los medios al crear una imágen definitiva e inamovible de una persona, ya sea demonizándola o favoreciéndola.
El documental pasa por los dos polos opuestos, en diversos momentos: al principio se ve la vida común y corriente de este padre y su familia, luego aparecen los casos de abuso documentados con evidencias y opiniones de involucrados, la especulación si la persuación policial fue la que hizo inventar muchos falsas acusaciones en las víctimas, el extraño comportamiento de Jesse y su desconexión emocional con las consecuencias de sus actos y lo más desconcertante de todo: el hecho de que se tomo como evidencia fundamental para culpabilizar a ambos friedmans, diversas sesiones de hipnoterapia con las víctimas, sabiendo científicamente que la Hipnosis puede producir fácilmente falsos recuerdos.
Pese a que se juega con la persuasiva percepción humana, lo positivo es que finalmente el documental da el espacio para que el espectador saque sus propias conclusiones.
En fin... está rotando actualmente por cinemax (latinoamérica) y esta bien bueno para pasar el rato al menos.

Visita el interesante sitio oficial del film: capturingthefriedmans.com

José L. Báez M.